México en nuestro
paladar.
La vida cotidiana en la Nueva España antes de ser México independiente.
Tamara Montes de Oca.
Como es bien sabido por ustedes, queridos lectores su servidora es la
encargada de las secciones “tecno” y “playgirls”, pero debido a las
festividades importantes de este mes, y en concreto, de esta semana, decidí
hablar de una bebida muy representativa de México, una de las más emblemáticas
y que para 1810 se encontraba en auge, en cuanto a producción y popularidad
entre los mexicanos.
Uno de los principales motivos por los que no podemos enfocarnos en avances
tecnológicos para esa época fue que la guerra de independencia retraso dichos
avances, la sociedad se encontraba en rezago por la lucha, aunque del otro lado
del mundo comenzábamos con la revolución industrial, aquí apenas se gestaba lo
que hoy conocemos como México, una republica democrática e independiente.
Bebida de dioses o del “populacho”.
El maguey es la planta más característica del
altiplano de México, y su producto principal, el pulque, forma parte de una
cultura y un legado del pueblo de México. La palabra náhuatl para nombrar al
pulque es Octli. Es una bebida que se obtiene mediante un proceso de fermentación
del maguey. Esta bebida era ofrecida en actos ceremoniales prehispánicos, era
exclusiva de los sabios de las aldeas, generalmente hombres mayores de 52 años.
A la llegada de los españoles esta bebida esta bebida era muy popular
entre todos los habitantes de la ciudad, casi todos los cronistas de la época
las describían así:
“Un jacalón inmenso con techo de dos aguas formado de tejamanil
sostenido por vigones y bases de piedra. Uno de sus lados da al aire libre,
otro lo forman tablones gruesos, con mesas corridas y sillas bajas de tule. El
suelo es de tierra apisonada y se cubre a veces con un poco de aserrín, óptimo
para jugar rayuela sobre él.
En la cabecera se hallan las tinas de pulque, que incluyen distintos
curados de frutas o carne, cubiertas con largas tablas de madera y pintadas de
rojo, verde y azul, y en cuya superficie exterior hay letreros que dicen La
Madre Venus, Fierabrás, La Vencedora, La Sultana, La Reina, La Valiente o El de
los Fuertes e indican la calidad de la bebida. Encima de las tinas hay repisas
con vasos verdes y de pepita, cubos de palo, cajetes, cántaros y vasos cónicos
de vidrio, lisos y acanalados, que constituían las diferentes medidas.”
Arrieta, Agustín “Tertulia en la
pulquería”
En el siglo XIX antes de la independencia era muy
común observar a los indios en las pulquerías, al terminar de trabajar, estas
adornadas de papel picado con colores chillantes. Al tiempo de la independencia
la producción bajo porque los campos estaban destruidos, pero al terminar esta
la producción se normalizo y volvió a
estar entre los sitios más visitados del México independiente.
Para concluir debo añadir que las pulquerías son sitios emblemáticos en
la época actual, podemos encontrar “curados” de distintos sabores o también el
tradicional blanco. En esto tiempo cualquiera acude a estos sitios ancestrales.
Esta bebida nos puede contar la historia de México de un sorbo.


No hay comentarios:
Publicar un comentario